La
nueva teoría económica que plantea Christian Felber está a mitad
camino entre el capitalismo y el comunismo, cuyo objetivo EL BIÉN
COMÚN, es el objetivo de las políticas de todos los países, pues
así figura en sus constituciones.
Actualmente,
la economía se fundamenta dos reglas legales como son el afán de
lucro y las competencias, lo que compone el actual orden económico
legal, reglas que NO están en las constituciones y causan
comportamientos y valores opuestos a aquellos valores que permiten
fomentar las relaciones humanas, las cuales surgen si vivimos la
honestidad, la confianza, el respeto, la empatía, la cooperación y
la solidaridad.
Las
reglas actuales sin embargo causan todo lo contrario, como son el
egoísmo, la desconsideración y la irresponsabilidad.
De
esas reglas legales se espera que los mismos valores que favorecen
las relaciones humanas y ecológicas, se fomenten en la economía y
conduza al éxito económico contrario a la situación de hoy donde
el egoísmo y la desconsideración conducen al éxito económico de
una manera perversa.
El
Bien Común no mide beneficios económicos sino otro tipo de
rendimientos comoson los sociales, los ecológicos, la justicia y la
democracia.
El
éxito económico ya no se mediría en términos monetarios si no en
una serie de puntos. Actualmente se mide a nivel de Microeconomía
por los beneficios generados y a nivel de Macroeconomía por el PIB
(producto interior bruto) de un país, dos indicadores monetarios que
no permiten medir la meta de la economía u objetivo que es la
satisfacción de las necesidades, la calidad de vida y la creación
del bien común, por lo que se propone medirlo directamente a través
del BALANCE DEL BIEN COMÚN de cada empresa, midiendo el sentido del
producto, como de ecológico se produce, como de humanas son las
relaciones laborales, si se distribuye de forma justa, de manera
igualitaria
entre hombres y mujeres, si se toman de manera democrática las
decisiones... y cuanto mejor es el balance del bien común mejor y
mayor es el producto del bien común que es el nuevo indicador de
éxito de la economía nacional.
Este
nuevo sistema económico bajo mi opinión produciría un cambio a
favor de toda la sociedad, puesto que los valores que propugna son
los ideales que toda constitución, al menos democrática, desea
garantizar. Se alcanzaría un grado muy alto de justicia
redistributiva de la renta, pero sinceramente creo que demasiados
intereses de las élites más poderosas del mundo se opondrán a este
tipo de economía.
