domingo, 22 de octubre de 2017

"un modelo de extranjero impuesto por los intereses de la élite que controla el Estado y su máquina burocrática" (Fatema Mernissi -socióloga y feminista marroquí), marcaba este argumento como hipótesis durante su discurso como ganadora del premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2003.
y no iba nada desencaminada, teniendo en cuenta como desde los Estados generalmente existe un marcado recelo hacia las personas emigrantes, temerosos a lo desconocido y también a personas desconocidas, con culturas y valores distintos a los que esos Estados marcan en sus regímenes, algunos muy cerrados e infranqueables.
Cuando los territorios se convierten en Estados, como forma de organización política, sus dirigentes, la élite poderosa que todo lo controla, no ven con buenos ojos que la población se desvíe del ejercicio obediente de las normas establecidas, desvío que puede verse amenazado con el aumento del conocimiento por parte de sus ciudadanos/as, conocimientos que pueden verse enriquecidos en esa interacción con nuevas personas, con personas extranjeras que trasmitan sus valores, su cultura y en definitiva sus reflexiones que puedan cambiar la mentalidad del pueblo, pueblo soberano cuyo poder puede tumbar cualquier régimen por muy poderoso que sea, o al menos ponerlo en una situación de extrema inestabilidad, como actualmente ocurre en muchos países de mundo, incluida España. 
Hay momentos en los que, sin duda, una persona puede sentirse extranjera en cualquier lugar en el que esté, incluso en su país natal, pues puede no sentirse identificada, en muchos ámbitos, con el Estado que dirige su vida (por ejemplo, con el tipo de régimen autoritario que limita el ejercicio de las libertades).



Enrique Bunbury "El extranjero"

domingo, 15 de octubre de 2017

Las personas pertenecientes a un colectivo o grupo social, comparten valores e identidades culturales, posibilitando una participación activa en la vida social que se desarrolla en los mismos. 
Como futuros integradores e integradoras sociales, saber identificar y conocer previamente cuales son los valores e identidades culturales que caracterizan a cada colectivo o grupo social, nos ayudará a comprender a esas personas en su interacción con el entorno social, facilitando nuestra actuación profesional cuando debamos intervenir con ellos.

sábado, 14 de octubre de 2017

Los flujos migratorios producidos en los últimos años que a día de hoy continúan sin cesar, ha provocado la llegada a muchos países europeos de grandes contingentes de población pertenecientes a países y culturas diferentes, originando un mosaico multicultural y étnico que muchas personas lo consideran como una fuente de conflicto, provocando un recelo hacia los mismos y dificultando su integración en las nuevas ciudades de destino.

Además de la mediación, existen otras vías capaces de resolver conflictos de una manera más efectiva y con un mayor alcance poblacional, como son el "fomento de la convivencia" y la "organización de la prevención", orientados a reconocer y valorar la diversidad y la diferencia dentro de la comunidad.

Por otro lado, las personas que conforman una sociedad o un grupo social determinado presentan en conjunto unos rasgos culturales comunes y al mismo tiempo una serie de valores que pueden ser comunes y compartidos entre todos/as ellos/as, y a la vez disponer cada ser humano de algunos valores individuales propios que les diferencie del resto.

VALORACIÓN PERSONAL DEL MÓDULO "MEDIACIÓN COMUNITARIA"

Personalmente, el módulo "Mediación Comunitaria" que he estudiado en el primer curso del ciclo superior en Integración Social, me...