Las necesidades de las comunidades étnicas extranjeras no son muy diferentes de las de la población autóctona, pero su situación de mayor vulnerabilidad y la limitación para acceder a recursos y oportunidades es mayor.
Para combatir e intentar revertir esas situaciones se ponen en marcha distintos programas de intervención, los cuales constituyen una forma de mediación, lo que denominamos "mediación intercultural", a través de la cual se promociona la convivencia en una sociedad plural, demandándose para ello, intervenir en:
- en conflicos de convivencia
- en las nuevas formas de pobreza y marginación
- en situaciones de exclusión y/o actitudes de rechazo hacia las minorías étnicas por parte de la población autóctona etc
- la economía, siendo muy precaria
- la vivienda, por su dificultad de acceso ya sea de alquiler o compra
- el empleo, al ser de tipo temporal y con contratos precarios
- la salud, por el problema de los extranjeros irregulares para poder ser cubiertos por el sistema de sanidad pública
etc
En conclusión, la situación de estas personas llegadas a nuestro país, no siempre o generalmente no son las más alagueñas, pues tienen por delante un variado número de "obstáculos" que superar para poder estabilizar, con suerte, un próspero y duradero proyecto de vida. Por otro lado, no olvidemos que cada uno/a de nosotros/as, entre los que me incluyo, podríamos vernos en su misma situación en el supuesto, más que probable hoy en día, de tener que migrar a otro país de nuestro entorno o más lejano, por lo tanto hace falta un gran ejercicio de empatía por parte de toda la sociedad y, aunque suene utópico, una humanización de las estructuras burocráticas del Estado, o al menos ese es mi sueño de un verdadero Estado del Bienestar.

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